El tratamiento sistémico es una terapia que actúa en todo el organismo a través del torrente sanguíneo, en lugar de dirigirse a una zona concreta. Se utiliza cuando existe riesgo de que la enfermedad esté diseminada o pueda afectar a distintas partes del cuerpo. Incluye modalidades como la quimioterapia, la terapia hormonal, la inmunoterapia o las terapias dirigidas. Su objetivo es controlar o eliminar células enfermas en múltiples localizaciones.

