Última actualización: 12-03-2020

Artrosis de cadera

Está sección esta dirigida a personas con artrosis de cadera que padecen dolores, agarrotamiento, tienen una movilidad reducida u otros síntomas que dificultan su actividad diaria. El propósito de esta web es ofrecer a la persona que padece artrosis de cadera una información completa, ordenada, y basada en las pruebas científicas que existen sobre su condición de salud. Se explicarán los diferentes tipos de tratamientos, y los beneficios y posibles riesgos de cada uno ellos, de modo que usted pueda tomar las decisiones que le parezcan más adecuadas sobre su tratamiento, sobre su salud y su calidad de vida en general.

Es posible que le parezca un sección que contiene demasiada información, o que algunos temas sean difíciles de entender. En cualquier caso, no es necesario que lo lea todo de una sola vez, sino que puede hacerlo poco a poco, al ritmo que considere más adecuado para usted. Lo importante es que pueda entender en qué consiste la artrosis, y cuáles son los principales tratamientos que existen hoy en día.

En caso de dudas sobre el significado de una palabra o una frase puede pedir ayuda a su familia o amistades. Si tiene algún tipo de dificultad para leer, puede pedir a esa persona que se lo lea en voz alta. Si sus dudas continúan, también puede consultarlas con su médico.

En primer lugar, se explicará brevemente lo que es la artrosis, a qué personas afecta más, y cómo evoluciona.

En la segunda parte se hablará de los tratamientos no quirúrgicos, es decir, los que no conllevan una operación (por ejemplo, hacer ejercicio o tomar medicamentos).

En la tercera parte, se expondrán los tipos de cirugía que se realizan para aliviar los síntomas de la artrosis.

En la última parte, se le plantea que considere las diferentes opciones de tratamiento que se han explicado, y que piense detenidamente cuál o cuáles serían más apropiadas para usted, según sus valores y preferencias sobre los beneficios y riesgos de cada tratamiento.

¿Qué es la artrosis de cadera?

Para poder entender qué es la artrosis de cadera, debemos conocer qué es la artrosis y cómo funciona la articulación de la cadera.

De acuerdo con la Sociedad Española de Reumatología (SER) se puede definir la artrosis como una patología degenerativa de las articulaciones que se caracteriza por un proceso de deterioro del cartílago, un material elástico que permite a los huesos deslizarse entre ellos suavemente cuando nos movemos. La articulación de la cadera tiene dos partes principales: una bola y un hueco. La bola corresponde con la parte alta del fémur (el hueso del muslo) y es lo que encaja dentro de un hueco en la cadera. Normalmente la bola y el hueco están cubiertas por cartílago, pero precisamente la artrosis rompe el cartílago y lo vuelve áspero, de forma que la cadera ya no se mueve suavemente, y el roce entre los huesos frecuentemente produce dolor en la cadera, la ingle, el muslo o incluso en la rodilla. Esto es la artrosis de cadera.

El cartílago se va desgastando con la edad, de forma natural, debido al uso continuado de la articulación. Por tanto, la artrosis es más frecuente en personas mayores. Sin embargo, es importante entender que la artrosis es una enfermedad, y que no todo el mundo tiene artrosis cuando se hace mayor. Hay personas que piensan que el dolor y la discapacidad de la artrosis es algo natural al envejecer, pero no tiene por qué ser así. La causa exacta de esta condición de salud aún no está clara.

Diagnóstico de la artrosis de cadera

Es recomendable que consulte con su médico si se siente dolor o rigidez en la articulación durante más de dos semanas. Además del examen físico que realiza el profesional de la traumatología, la prueba más utilizada para el diagnóstico de artrosis de cadera son los rayos X, también conocidos como radiografía. En la radiografía, el cartílago sano se observa como un espacio que evita el contacto de la cabeza del fémur con la concavidad redondeada en la cadera. De esta manera, las radiografías muestran si el daño al cartílago ha reducido este espacio y también si han aparecido espolones óseos. Los espolones son unas protuberancias que se forman a lo largo de los bordes de los huesos, a menudo en las articulaciones, y que aparecen como respuesta del organismo para intentar compensar la degradación del cartílago generando estas protuberancias óseas cerca de la zona dañada.

Con esta prueba puede verse cómo la artrosis ha podido dañar tanto el hueso como el cartílago, sin embargo, a veces una radiografía muestra que la artrosis está poco avanzada y aun así la persona siente un gran dolor. Al contrario, hay otras personas cuyas radiografías muestran una artrosis bastante avanzada y sin embargo no sienten tanto dolor. Esto quiere decir que a veces el grado de dolor que siente la persona no se relaciona de forma directa con el deterioro que se ve en la radiografía.

Otros métodos utilizados en el diagnóstico de artrosis de cadera incluyen el análisis mediante escáner, o análisis de sangre.

Evolución de la artrosis de cadera

Debe saber que la evolución de la artrosis de cadera no es igual en todos los casos y que no todas las personas experimentan su condición de salud de la misma manera, pero vivir con artrosis de cadera afecta a la persona tanto física como emocionalmente. Es posible que algunas personas se sientan frustradas o con depresión al enfrentarse cada día con el dolor y la discapacidad que la artrosis puede conllevar y al no poder llevar a cabo sus actividades rutinarias con normalidad o con la facilidad que les gustaría.

Al principio, la artrosis puede manifestarse con dolor al subir y bajar escaleras o incluso al caminar. Con el tiempo, el dolor puede aparecer también al realizar otras actividades básicas e incluso al sentarse. La artrosis no desaparece por sí sola con el paso del tiempo, sino que a medida que el tiempo avanza el cartílago continúa deteriorándose y desgastándose.

El dolor producido por la artrosis puede aparecer cuando se está en movimiento, pero también en reposo. Además, es importante destacar que la percepción del dolor no es siempre la misma, sino que puede variar en función de distintos aspectos. En ocasiones, el dolor desaparece y vuelve a rebrotar al sobrecargar la articulación. Los cambios del clima también pueden agudizar el dolor. En cualquier caso, no hay forma de saber si el dolor empeorará con el tiempo, o con qué rapidez lo hará, no podemos asegurar cómo será su evolución. El grado de dolor que usted siente ahora realmente no predice cómo se sentirá en el futuro.

Tratamiento de la artrosis de cadera

Existen varias opciones para el tratamiento de la artrosis, que pueden incluir reposo, medicinas, fisioterapia o cirugía, incluyendo el reemplazo de cadera. Como la artrosis empeora con el transcurso del tiempo, cuanto antes inicie el tratamiento mejor será el resultado.

A continuación, se hablará de cada uno de ellos, con sus riesgos y sus beneficios. Es importante destacar que en muchas ocasiones los tratamientos se combinan. Los más adecuados para usted dependerán de la gravedad de su estado, de su salud en general, y del grado en que los síntomas afectan a su vida.

Mucha gente está satisfecha con el alivio que ha conseguido simplemente al cambiar su estilo de vida, y probando otros tratamientos no-quirúrgicos (es decir, que no requieren cirugía) de cara a evitar o retrasar la operación. Otras personas prefieren operarse para obtener el máximo alivio del dolor y disfrutar de una vida más activa, a pesar de que los riesgos son mayores y el tiempo de recuperación de la cirugía también. Sea cual sea el tipo de tratamiento utilizado, los objetivos que se persiguen son los siguientes:

  • Aliviar el dolor
  • Mejorar la capacidad de movimiento
  • Poder volver a realizar las actividades diarias con normalidad

Preguntas de repaso. Lea con atención cada afirmación y conteste si es verdadera o falsa:

¿Qué conozco?

  1. En la artrosis se produce un desgaste del cartílago y entonces los huesos se rozan entre sí.
    Verdadero. El cartílago es una capa elástica que evita el rozamiento de los huesos.
  2. La artrosis afecta a todas las personas mayores.
    Falso. La artrosis es una enfermedad, y aunque es más frecuente en personas mayores, no todas la padecen.
  3. Las personas con sobrepeso tienen las mismas probabilidades de tener artrosis que los que tienen un peso adecuado.
    Falso. Las personas con sobrepeso tienen más probabilidades de sufrir artrosis

Tratamientos no quirúrgicos

En la actualidad existen hasta cuatro tipos de tratamientos no quirúrgicos usados de forma preferente en artrosis de cadera:

  • Cambios en el estilo de vida: es posible aliviar los síntomas de la artrosis llevando a cabo una serie de cambios en su estilo de vida como perder peso, hacer ejercicio de forma regular, lo que le ayudará a fortalecer la cadera pero también su condición física general y su estado de ánimo, modificar algunas rutinas que puedan resultarle molestias o usar bastón o plantillas ortopédicas.
  • Fisioterapia: los profesionales de la fisioterapia pueden ayudarle a fortalecer la musculatura que soporta la cadera, aliviando el dolor y su capacidad de movimiento.
  • Medicación: actualmente existen varios medicamentos que se utilizan en la artrosis de cadera, como los analgésicos y los antiinflamatorios no esteroideos utilizados para paliar el dolor y la inflamación. También se utilizan infiltraciones en la cadera (inyecciones) principalmente con ácido hialurónico o corticoesteroides. Es importante que consulte con su médico antes de empezar a tomar algún medicamento nuevo.
  • Terapias complementarias: existen también otros tratamientos no quirúrgicos complementarios para la artrosis de cadera que pueden ayudar a aliviar los síntomas. Dentro  de estas terapias encontramos remedios naturales (herbales), terapias magnéticas (con imanes), aplicación de calor o frío, masajes o acupuntura. Es importante destacar que muy pocas de estas terapias complementarias han sido estudiadas científicamente. También existen los suplementos de sulfato de glucosamina, y condroitin-sulfato, que han sido aceptadas por el Servicio Nacional de Salud pero que requieren que se siga investigando su efectividad.

Fisioterapia

Los profesionales de la fisioterapia están entrenados en cómo trabajar con los músculos, las articulaciones y los huesos, de forma que pueden ayudarle a fortalecer los músculos que soportan la cadera y a mejorar su flexibilidad. Este fortalecimiento de los músculos,  junto con la práctica habitual de ejercicio físico, podrá ayudarle a mejorar su forma física y hacerle más fácil el desempeño de sus actividades diarias.

Es importante que consulte con un profesional de la fisioterapia para que le recomiende qué ejercicios son mejores para usted y con qué intensidad y frecuencia debe practicarlos. No existe un único plan de fisioterapia para todas las personas, sino que será el profesional quien hará una valoración exhaustiva de su caso y le propondrá un plan de actividades adaptado a sus necesidades. Entre la variedad de opciones que existen para la artrosis de cadera podemos encontrar desde estiramientos que ayudan al reforzamiento muscular y a la mejora de la flexibilidad de los músculos de la cadera, hasta técnicas que promueven el alivio del dolor como masajes o electroterapia. Asimismo, el profesional de la fisioterapia podrá aconsejarle sobre cómo introducir algunos cambios en su estilo de vida que le ayuden a sentir mejoría respecto a sus síntomas, cuándo aplicar calor o frío en la articulación o qué ejercicios le vienen mejor en cada momento.

En definitiva, la fisioterapia le ayudará a aliviar el dolor, y a mejorar su capacidad de movimiento. Durante el tratamiento, aprenderá ejercicios especiales que luego podrá hacer por en su día a día, pero es importante saber que es posible que necesite varias semanas de fisioterapia antes de que note una mejoría de sus síntomas.

Cambios en el estilo de vida

Para intentar aliviar los síntomas de la artrosis, puede llevar a cabo algunos cambios en su estilo de vida, por ejemplo: perder peso, hacer ejercicio de forma regular, evitar actividades que le produzcan malestar en la cadera, usar un bastón apropiado, o llevar plantillas ortopédicas.

Ejercicio

Hacer ejercicio general puede ayudarle a mejorar su forma física y hacer más fácilmente sus actividades diarias. Las personas activas dicen tener menos dolores que las personas que pasan mucho tiempo sentadas. El ejercicio también puede fortalecer su cadera y mejorar su condición física en general, su nivel de energía y su estado de ánimo.Los ejercicios que se recomiendan para aliviar los síntomas de artrosis de cadera incluyen:

  • Montar en bici.
  • Nadar o realizar ejercicios en una piscina.
  • Andar.

Puede que no note mejoría durante los dos primeros meses, por lo que es necesario tener paciencia y ser perseverante, manteniendo un estilo de vida saludable. También es recomendable que haga sus ejercicios en el momento del día en el que sienta menos dolor y agarrotamiento. Cada sesión de ejercicios debería empezar con ejercicios suaves de calentamiento. Sin embargo, es importante saber que las personas que han pasado por una operación de cadera deben evitar las actividades de alto impacto porque pueden dañar la prótesis.

Las actividades de alto impacto, como correr, jugar al baloncesto, o el tenis, pueden hacer que el dolor rebrote, pero aun así no es probable que estas actividades dañen la cadera o la hagan empeorar más rápido. Si no le importa la posibilidad de que le duela, puede continuar practicando esos deportes.

Algunas personas encuentran útil tomar su medicación contra el dolor antes de realizar cualquier ejercicio. Pregunte a su médico o farmacéutico cuándo debe tomar su medicación contra el dolor para que esté lo más cómodo posible durante el ejercicio. Pero recuerde que si sientes un dolor fuerte en la cadera, es síntoma de que debe parar.

Pérdida de peso

Perder algo de sobrepeso ayuda a reducir el dolor de cadera, pero no está claro cuánto peso hay que perder para que se note la diferencia. De todas formas, perder los kilos de más tiene beneficios adicionales para la salud, aunque puede ser difícil perder  peso cuando la artrosis no le permite moverse mucho. Puede hablar con su médico para que le indique algunas formas saludables de perder peso.

Ayuda para caminar / Bastones

Usar un bastón le puede ayudar a caminar más cómodamente. Un bastón hace que la carga sobre la cadera sea menos pesada. Esto puede aliviar el dolor y mejorar su capacidad para andar. Debe usted usar un bastón en buen estado, y que tenga la altura correcta para usted. Debe cogerlo en la mano contraria a la cadera mala y usarlo correctamente. Su médico o fisioterapeuta puede aconsejarle sobre cómo elegir y usar el bastón.

Cambiar sus rutinas

Un ligero cambio en las rutinas es bueno para todo el mundo. Si padece artrosis de cadera, cambiar la forma de realizar sus actividades diarias y mantener un estilo de vida activo puede reducir el dolor y mantener su independencia. Los profesionales de la terapia ocupacional puede indicarle cuáles son los cambios más adecuados para reducir estos síntomas, por ejemplo:

  • Evitar subir escaleras cuando sea posible.
  • Evitar llevar cosas  pesadas.
  • Incluir momentos de descanso entre las actividades.
  • Evitar estar mucho tiempo en una misma posición.
  • Usar un “agarrador” para coger las cosas que estén bajas.
  • Usar un taburete para ponerse los calcetines.
  • Usar una taza de water más alta.
  • Usar barras de pared en la bañera.

Tratamientos complementarios o alternativos

Existen otros tratamientos complementarios para la artrosis de cadera que pueden ayudar a algunas personas a aliviar los síntomas. Estos tratamientos incluyen remedios naturales (herbales), terapias magnéticas (con imanes), aplicación de calor o frío, masajes, o acupuntura.

Muy pocos de estos tratamientos complementarios se han estudiado científicamente.

También existen los suplementos de sulfato de glucosamina, y condroitin-sulfato, que son dos sustancias que se encuentran de forma natural en el cartílago. Estas sustancias están aceptadas por el Servicio Nacional de Salud, y hay algunas pruebas de que pueden regenerar el cartílago dañado por la artrosis, y producir un alivio del dolor comparable al que producen los medicamentos anti-inflamatorios (AINES). De todas formas, es necesario seguir investigando su efectividad contra los síntomas de la artrosis.

Al igual que los medicamentos, estas sustancias también pueden producir efectos secundarios, por ejemplo, malestar de estómago, sarpullidos, fatiga, la glucosamina puede incrementar el azúcar en sangre en personas que tengan diabetes, y el condroitin puede afectar a la coagulación sanguínea. Sin embargo, las pruebas científicas de que disponemos indican que estos efectos son poco frecuentes.

Los científicos siguen investigando para encontrar nuevas formas de tratar la artrosis, o para mejorar los tratamientos que tenemos actualmente. Si a usted le interesa conocer qué nuevos tratamientos se están investigando (por ejemplo, infiltraciones de plasma rico en plaquetas, o concentrados de células de la médula ósea), puede consultarlo con su médico.

Lea con atención cada afirmación y conteste si es verdadera o falsa:

¿Qué conozco?

  1. Hacer ejercicio moderado y perder peso puede ayudar a aliviar el dolor que produce la artrosis.
    Verdadero. Cuanto más peso, más dolor, por lo que perder peso es útil aliviando el dolor
  2. La medicación contra el dolor y la inflamación puede tener efectos secundarios en el estómago, el hígado o los riñones.
    Verdadero. En general, todos los medicamentos pueden producir efectos secundarios.
  3. Cualquier tipo de ejercicio es bueno para aliviar los síntomas de la artrosis.
    Falso. Algunos ejercicios de mucho impacto pueden ser perjudiciales.

Tratamiento quirúrgico

Algunas veces las terapias no quirúrgicas no ayudan lo suficiente. Algunas personas comienzan a tener dolores que les mantienen despiertos por la noche, y durante el día no les deja hacer las cosas que quieren o que necesitan hacer. Es entonces cuando empiezan a hablar con su médico sobre la operación y se plantean el tratamiento quirúrgico.

Las personas operadas necesitan evitar ciertos movimientos o actividades que podrían dañar la nueva cadera, dislocarla o que se salga de su sitio. Esto incluye sentarse con las piernas cruzadas o dedicarse a actividades de alto impacto que implican correr y saltar.

El tratamiento quirúrgico con implante de cadera es normalmente muy exitoso en cuanto al alivio del dolor para la mayoría de  las personas. Hay pruebas de que 90 de cada 100 personas dicen que su dolor ha desaparecido casi completamente después de la operación de cadera, mientras que 10 de cada 100 personas dicen que su dolor ha mejorado poco, es igual, o ha empeorado. La operación de cadera permite a la mayoría de la gente volver a sus actividades normales.

Implante bilateral

Algunas personas con artrosis en las dos caderas se preguntan sobre si deben someterse al tratamiento quirúrgico en las dos caderas a la vez. Los médicos normalmente no recomiendan que se realicen los dos implantes al mismo tiempo, porque aumenta el riesgo y la recuperación es más difícil. Si usted elige operarse de ambas caderas, debería discutir con su médico la mejor planificación para los dos implantes.

Implante de revisión

Las caderas artificiales se pueden desgastar. Las personas que pesan más, o los que son más activos o más jóvenes tienden a desgastar la cadera artificial más rápido que las personas más mayores, menos pesadas o menos activas. Ha habido mejoras recientes en las caderas artificiales, y no se sabe aún cuánto tiempo pueden durar las más modernas. La investigación con personas que han pasado por un implante de cadera muestra que en 90 de cada 100 personas, las prótesis dura más de 10 años, y en 80 de cada 100 personas dura más de 20 años.

Puede conseguir que su prótesis aguante más siguiendo estas recomendaciones:

  • Manténgase en su peso ideal.
  • Manténgase activo para tener los huesos y músculos fuertes. Asegúrese de que está haciendo el tipo correcto de ejercicios, como caminar o ejercicios de agua (nadar o ejercicios dentro del agua con un flotador o chaleco).
  • Cumpla todas las restricciones en las actividades que haga y en sus movimientos.
  • Asista a sus citas con el médico incluso cuando todo vaya bien. Si coge un problema a tiempo, su médico puede ser capaz de solucionarlo sin tener que realizar una nueva operación.

Siguiendo todas las instrucciones que su médico le ha dado, podrá disfrutar de su nueva cadera el máximo tiempo posible.

A veces cuando una cadera artificial comienza a soltarse o gastarse, se necesita otra operación. Esto se llama operación de revisión. Sin embargo, la operación de revisión no es la misma que la del primer implante y la recuperación de la segunda operación de cadera normalmente es más larga que la del primero. Esto sucede en parte porque la persona es más mayor, y en parte porque una segunda operación en la misma cadera es más complicada. El cirujano debe quitar la vieja cadera, y puede que los huesos no estén tan fuertes como antes. Todo esto afecta a cómo funcionará la segunda cadera. De todas formas, la mayoría de las personas con una segunda operación de cadera tienen buenos resultados, y vuelven a las mismas actividades que tenían antes de la primera operación.

Riesgos de no operarse

Es posible que las personas que viven con un gran dolor e incapacidad por la artrosis de cadera, con el tiempo se vuelvan personas más inactivas y dejen de hacer ejercicio físico moderado de forma habitual. Estos cambios en su nivel de actividad pueden llevarles también a un aumento de peso y esto puede hacer que sus músculos se debiliten.

En definitiva, es posible que su estado de salud general empeore, con lo que aumenta el riesgo de padecer enfermedades del corazón, diabetes y otros problemas de salud. Además, al empeorar su nivel de salud general, será más difícil recuperarse de la operación de cadera en un futuro.

Si el dolor de cadera ha frenado su nivel de actividad actual, es importante comparar estos riesgos frente a los riesgos de la cirugía y valorar cómo proceder a partir de ahora.

Medicación

Actualmente se utilizan varias opciones de medicación para la artrosis de cadera. Recuerde que todos los medicamentos pueden tener efectos secundarios, y que pueden interactuar con otros medicamentos.

Antes de comenzar a tomar nada nuevo, revise todos sus medicamentos con su médico. Asegúrese de comentarle cualquier medicación que esté tomando para otras condiciones de salud que tenga, así como cualquier remedio natural o suplementos alimenticios que tome.

En la tabla siguiente se muestra una lista de medicamentos contra el dolor y la inflamación, y sus posibles efectos secundarios. La mayoría de estos medicamentos pertenecen a un grupo de sustancias llamadas AINES (antiinflamatorios no esteroideos).

Tipos Ejemplos Efectos secundarios
Analgésicos Paracetamol
Tramadol
Acetilsalicilato de lisina
Daño en el hígado con sobredosis o exceso de alcohol.
Empeoramiento de una enfermedad de hígado existente.
Daño en riñón o hígado por el uso a largo plazo.
Interacción con medicación anticoagulante.
Antiinflamatorios no esteroideos (AINES) incluida la aspirina Aspirina
Ibuprofeno
Indometacina
Naproxeno sodico
Celecoxib
Diclofenaco
Meloxican
Enanthyum
Ketoprofeno
Piroxicam
Arcoxia
Problemas de estómago (úlceras) o empeoramiento de problemas ya existentes.
Exceso de sangrado en heridas.
Interacción con medicación anticoagulante.
Síntomas de intolerancia o alergia a algún medicamento, como gases, ardor de estómago, náuseas, diarrea, dolor de cabeza o mareos.
Daño en el riñón (más probable con dosis más altas y en personas mayores de 65, con problemas de riñón, tensión alta, o en personas que están tomando medicamentos para la tensión o el corazón).
Sarpullidos en la piel.
Posible daño en el hígado.
Posible aumento de riesgo de ataque al corazón o apoplejía en tratamientos largos.

No use dos AINES diferentes juntos porque pueden interactuar e incrementar el riesgo de problemas de estómago, incluidas úlceras o sangrado. El uso prolongado de cualquiera de estos medicamentos (excepto la aspirina) puede aumentar el riesgo de sufrir un ataque al corazón o una apoplejía (una lesión en el cerebro por falta de riego sanguíneo), aunque esto es algo que aún no se ha estudiado en profundidad. Hable con su médico antes de tomar aspirinas o cualquier AINE si usted:

  • Tiene historial de sangrado o úlceras de estómago.
  • Toma anticoagulantes (para evitar la formación de coágulos).
  • Toma medicamentos para la tensión arterial alta o para problemas de corazón.

Infiltraciones en la cadera (inyecciones)

Existen dos tipos de inyecciones para aliviar los síntomas de la artrosis:

  • Ácido hialurónico: se inyecta en la cadera en dos o tres visitas, cada una separada por una semana. Este tratamiento funciona mejor en personas con síntomas poco severos. Normalmente se usa en personas que no son buenos candidatos para la cirugía, que no pueden tomar AINES, o que no han respondido a otros tratamientos. Es necesaria una cierta cantidad de cartílago sano para poder considerar este tratamiento. Se necesitan varias semanas de tratamiento para que se alivie el dolor. Aunque hay pocas pruebas científicas, parece que 66 personas de cada 100 notan un alivio efectivo del dolor.
  • Corticoesteroides: se aplican normalmente en una sola inyección. Los últimos estudios indican que los efectos duran como promedio aproximadamente un mes. Aunque en este caso tampoco existen muchas pruebas científicas, parece que en una semana 78 de cada 100 personas experimentan una mejoría general. Al mes y medio de la inyección, el número de personas que mantienen esta mejoría ha bajado a 57 de cada 100. Es decir, para algunas personas la mejoría puede ser de poca duración.

Los posibles efectos secundarios de las inyecciones contra el dolor son:

  • Incomodidad o hinchazón en el lugar del pinchazo.
  • Pequeño riesgo de infección.
  • Reacción alérgica

Recuperación de la intervención quirúrgica

La recuperación de una operación de artrosis de cadera se sucede en etapas. Durante los primeros días después de la operación, la mayoría de las personas permanecen en el hospital y es también en este periodo cuando empieza el trabajo de fisioterapia. En aproximadamente tres meses la mayoría de las personas son capaces de volver a sus actividades diarias, incluido el trabajo. La recuperación y mejoría en el fortalecimiento se continúa durante un año después de la operación hasta que la recuperación es completa.

Planificación previa para la recuperación

Una vez salga del hospital, necesitará algo de ayuda cuando llegue a casa, al menos hasta que se sienta bien para poder cuidar de sí mismo. Probablemente tendrá que hacer algunos cambios para mayor seguridad en su casa, por ejemplo:

Adaptaciones

  • Para los baños, eleve la taza del water, instale barras para agarrarse y posiblemente una silla para la ducha.
  • Quite las alfombras para evitar los tropiezos.
  • Ponga las cosas que más use en estanterías y cajones de fácil acceso para que no tenga que agacharse.

Lea con atención cada afirmación y conteste si es verdadera o falsa:

¿Qué conozco?
  1. La operación de implante de prótesis es muy arriesgada.
    Falso. Aunque existe riesgo de complicaciones en la operación, la probabilidad de que ocurran es baja.
  2. Es imposible aliviar los síntomas de la artrosis si uno no se opera
    Falso. Aunque el implante de prótesis es el método más eficaz para acabar con el dolor y la rigidez, existen otros tratamientos no quirúrgicos que pueden aliviar los síntomas.
  3. Las prótesis de cadera no suelen durar más de diez años.
    Falso. En la mayoría de los casos duran hasta 20 años o más.

¿Qué opciones de tratamiento son más adecuadas para mí?

Cuando piense en sus opciones de tratamiento debe ser honesto consigo mismo sobre cómo la artrosis afecta a su calidad de vida. A veces el aumento del dolor es tan lento que algunas personas no se dan cuenta de cuándo deben frenar sus actividades. Pueden no darse cuenta de cómo la artrosis afecta a sus relaciones personales. Hablar con su familia y amistades puede ayudarle a ver desde fuera cómo el dolor y el agarrotamiento han afectado su capacidad de movimiento y de disfrutar la vida.

No existen respuestas correctas o incorrectas, sólo sus respuestas. Haga saber a su médico cómo se siente usted con sus síntomas, y qué le parecen los diferentes tratamientos, y los riesgos y beneficios de cada uno.

Si se alivia el dolor con medicación sin que tenga muchos efectos secundarios, y si la fisioterapia, los ejercicios, y otros tratamientos complementarios le ayudan a mantenerse fuerte y tan activo como desea, entonces puede ser satisfactorio continuar con el tratamiento no quirúrgico. Si las condiciones cambian, siempre puede considerar la operación en un futuro.

Si los tratamientos no quirúrgicos no le ayudan lo suficiente, entonces puede considerar la operación de implante de prótesis de cadera. Las personas que eligen el implante de cadera deben aceptar los riesgos de la operación. Necesitan planificar aproximadamente tres meses de recuperación, y tienen que entender que tal vez necesiten otra operación en un futuro.

Piense detenidamente en las distintas opciones de tratamiento y cómo le afectan los posibles beneficios y riesgos de cada una:

  • ¿Cuánto dolor tiene? ¿Puede vivir con sus síntomas? ¿Sus síntomas le impiden hacer las cosas que quiere hacer?
  • ¿Prefiere cambios en el estilo de vida, medicamentos y/o tratamientos complementarios para tratar la artrosis y evitar la operación todo el tiempo que pueda? ¿O prefiere someterse a la operación de cadera tan pronto como sea posible?
  • ¿Tiene amigos, familia, o algún tipo de servicios sociales para ayudarle si vive solo durante la recuperación?
  • ¿Que es más importante para usted, obtener los posibles beneficios de la cirugía, o evitar sus posibles riesgos?
  • ¿Está dispuesto a someterse a la operación, a la recuperación, y evitar actividades restringidas, como correr y saltar?

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