La gammagrafía ósea es una prueba de medicina nuclear que permite evaluar la actividad metabólica de los huesos. Consiste en la inyección de una pequeña cantidad de material radiactivo que se fija en áreas con mayor actividad ósea. Es útil para detectar metástasis óseas, fracturas ocultas, infecciones o enfermedades metabólicas del hueso. Permite identificar alteraciones antes de que sean visibles en radiografías convencionales.

