La labilidad afectiva es una alteración emocional caracterizada por cambios rápidos, intensos y poco controlados en el estado de ánimo. Las personas pueden pasar con facilidad de la risa al llanto o de la calma a la irritabilidad. Puede aparecer en trastornos neurológicos, psiquiátricos o como reacción a situaciones de estrés. Su evaluación clínica es importante para identificar la causa subyacente y orientar el tratamiento.

